sábado, marzo 11, 2006

El software libre y la administración pública


El Congreso en pleno rechazó ayer una proposición de ley por la que administración central del Estado utilizaría software libre y rechazaría cualquier software propietario. Si leemos los argumentos de los grupos que han rechazado esta proposición - PSOE, PP, CiU y PNV - nos encontramos ante un panorama desconsolador. Los socialistas justifican su postura hablando de "la neutralidad tecnológica y de eficacia", cuando exigir que el software que contrate la administración sea libre es perfectamente neutral, cualquiera puede presentarse en igualdad de condiciones ¿o alguien impide a Microsoft licenciar sus sistemas bajo una licencia libre?.

En cuando al PP, argumentan que esta ley podía ir contra "la libertad de mercado, las normas de contratación pública y la propiedad intelectual". ¡Qué manoseada está la palabra libertad en los últimos tiempos!. De hecho, se trata de la libertad de las administraciones y sus ciudadanos de saber exactamente qué hacen sus sistemas de información. De nuevo nos encontramos la falacia de que se limita la libertad de mercado ¿qué impide a cualquier empresa que concurra a un concurso de la administración ofrecer un proyecto libre? ¿dónde está la cortapisa? La administración, como cualquier cliente, debe establecer los requisitos que debe cumplir el software a contratar y ser libre debería ser una de las prioridades a tener en cuenta por el sinfín de beneficios que reporta.

No es que esté a favor de exigir de la noche a la mañana que sea obligado el uso de software libre en las administraciones públicas. De hecho veo algunos inconvenientes: hay sectores en los que no hay software libre equiparable a las soluciones propietarias líderes del mercado (por ejemplo no veo JBoss a la altura de un WebSphere o un Weblogic en servidores de aplicaciones Java o no conozco ningún proyecto libre de bases de datos corporativas equiparables para el Data Mining a un Oracle por ejemplo. Ídem con los motores transacionales). Pero sí que tengo claro que en el software hecho a medida para la administración y en sectores como sistemas operativos (escritorio y servidor), bases de datos de tamaño pequeño/medio, ofimática o IDEs, se debe dar preferencia al software libre. Todo ello dando por supuesto que cualquier herramienta usada por una administración pública debe utilizar estándares abiertos.

La noticia está en El País, vía Barrapunto.

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